Lipoaspiración para solución a la obesidad
La lipoaspiración da buenos resultados cuando hay grasa localizada y no mucha cantidad. No es una solución para la obesidad. El efecto es duradero pero, si engorda nuevamente, hay que volver a hacerla. Es una técnica ambulatoria para modelar la figura. A veces, requiere de anestesia general. No es una cirugía abierta, pero al hacerse a ciegas tiene riesgos de hematomas, seromas, infección y de romper vasos y generar una embolia grasa, un pequeño cúmulo de grasa que se mete en el torrente sanguíneo cuando se rompe un vaso. Puede depositarse en distintos órganos y traer complicaciones importantes y hasta problemas respiratorios.
Problemas con implantes mamarios
Problemas con implantes mamarios: pueden ser inmediatos o tardíos. Los primeros son los que giran alrededor del acto quirúrgico, dentro de la primera semana después de la operación: infección, hematomas, seromas, que es la retención de líquidos. Entre los tardíos, está el encapsulamiento. Es menos frecuente que antes, pero suele presentarse. Depende tanto de la calidad de la prótesis como de la calidad del cirujano, de la limpieza de la técnica quirúrgica. Si se pierde mucha sangre, es más probable que se forme una cápsula. Esta es una respuesta normal del organismo a ese cuerpo extraño. El cuerpo se defiende formando una capa alrededor, que, en general, no provoca problemas, pero a veces trae dolor y endurecimiento y, entonces, hay que volver a operar.
El implante mamario en la adolescencia
Yo considero que el implante mamario debe hacerse a partir de los 18 ó 20 años, no porque llegan a la mayoría de edad, sino porque, hasta ese momento, las mamas están en desanollo. De todos modos, esta es una operación reversible. Se pueden poner y luego quitar o cambiar sin ningún peligro. Pero, al reducir el busto, quedan cicatrices mucho más importantes que cuando se colocan los implantes.
Los nutrientes dan igual valor de saciedad
No; proteínas e hidratos de carbono dan mayor sensación de saciedad y sus calorías, las de todos los nutrientes, son las que se gastan en mayor cantidad en el proceso metabólico (digestión y absorción); las grasas tienen un poder de saciedad a corto plazo, que es menor que el de los hidratos; además, el metabolismo gasta una ínfima proporción de las calorías que las grasas aportan. En tanto, el alcohol gasta una cuarta parte de sus calorías en digestión y absorción (la proporción más alta), pero su valor muy bajo de saciedad puede estimular el apetito e inducir a comer de más.
Las barritas de cereal no son la única opción
Bueno, las barritas de cereal son golosinas que aportan saciedad y un alto valor nutritivo, aunque es importante aclarar que no son “cero calorías”: una barrita de cereal común aporta entre 100 y 120 calorías y una light tiene de 60 a 70 calorías.
Qué son las prostaglandinas
Las prostaglandinas son sustancias que derivan de los ácidos grasos insaturados y que se encuentran en casi todas las células del organismo. Participan de una variedad de funciones metabólicas y se les adjudica un rol específico en la contracción de las fibras musculares lisas del útero.
Por que se produce el dolor menstrual
Dolor menstrual: dismenorrea, menalgia o algomenorrea son nombres técnicos para un síntoma molesto y antipático para casi el 30% de las mujeres. La presencia de prostaglandinas en la sangre menstrual es el principal responsable del dolor en las menstruaciones.
Leguminosas para reducir el colesterol
Leguminosas: son una fuente excelente de fibra, compuesto que ayuda a reducir el colesterol, limpiar los intestinos y regular los niveles de azúcar en la sangre. Todas las leguminosas ayudan a proteger el cuerpo contra el cáncer.
Durazno para los riñones e infecciones urinarias
Durazno: rico en vitamina C y potasio, regula la tensión arterial y elimina los líquidos retenidos al estimular la función de los riñones y reducir el riesgo de infecciones urinarias. A su vez, posee un suave efecto laxante y limpia la vesícula biliar.
Cereales integrales ricos en vitamina B
Cereales integrales: absorben y eliminan toxinas del intestino. Son ricos en vitamina B, fundamental para obtener energía, mantener sano el sistema nervioso y la piel, además de oxigenar las células y estimular la circulación. Mantienen sano el tracto digestivo y protegen contra parásitos intestinales.














