Al gimnasio!
Cuando usted entre por primera vez a un gimnasio, probablemente el profesor le preguntará para qué va, y seguramente responderá: “Necesito realizar ejercicio aeróbico y desarrollar mis músculos”. Para lograr este objetivo es necesario que los distintos componentes del programa tengan características especiales.
En líneas generales es necesario que se trabaje con bajas cargas, muchas repeticiones de cada ejercicio y con pausas adecuadas. También es beneficioso comenzar y terminar cada sesión de gimnasio con una actividad aeróbica, por ejemplo, de 15 a 20 minutos de cinta o bicicleta fija.
Una buena selección de la carga es fundamental para que el trabajo contenga un componente aeróbico importante y para hacer de ésta una actividad segura. Para seleccionar la carga inicial, el profesor podrá realizarle un test para determinar cuál es su capacidad máxima y, en base a ésta, programarle un plan o rutina con un 30 a 40 por ciento de dicho peso para miembros superiores y de un 50 a 60 por ciento para
miembros inferiores.
Una manera más simple de determinar la carga inicial es elegir aquel que le permita realizar de 8 a 10 peticiones de un mismo ejercicio hasta agotarse.
Es importante tener en cuenta que las pausas entre ejercicio y ejercio deben ser lo suficientemente largas
para permitir la recuperación del músculo, pero no tan prolongada como para perder el estímulo aerobico.










